Crédito: Mediotiempo

El Madrid hizo valer la localía tras superar al cuadro de Vallecas frente a un Bernabéu que dejó ver su insatisfacción tras lo sucedido en Lisboa

“La calma después de la tormenta”, así podemos describir lo que fue el partido entre Real Madrid y Rayo Vallecano. Un conjunto madridista que llegaba con demasiada incertidumbre trás lo ocurrido en la última jornada de Champions donde la exhibición de los merengues dio mucho que desear y las sensaciones para disputar el encuentro en La Liga no se hicieron esperar.

Ante un mal momento, la hostilidad del Bernabéu se dejó presenciar hasta reventar el estadio a pitidos, señal de que la paciencia con los aficionados está llegando al límite por los resultados irregulares que se han ido presentando.

Todo parecía indicar que la mala fortuna seguía estando latente debido a que Jude Bellingham dijo adiós al terreno de juego luego de sufrir una lesión muscular en la pierna derecha.

El inglés no ocultó su frustración y casi llega a las lágrimas al darse cuenta que no iba a poder continuar en el partido. Una preocupación para la plantilla que tiene en puerta los dieciseisavos de Champions League ante el Benfica.

Aparece la magia de Vini

Un aire de alivio se sintió en la tribuna luego de que Vinicius Jr, uno de los más señalados por la afición por su bajo rendimiento en los partidos pasados, abrió el marcador con un golazo que hizo estallar de júbilo la “Casa Blanca”.

El astro brasileño empezó a regatear en corto y apenas se introdujo al área, empalmó el balón con la parte interna del botín derecho y lo colgó en el ángulo, venciendo a Batalla y dando la ventaja para los de Álvaro Arbeloa.

Kylian Mbappé y Vinicius Jr celebrando. Crédito: Diario de Sevilla

Un rayo retumba en el Bernabéu

Comenzando el segundo capítulo, un estremecedor Rayo Vallecano salió al campo con toda intención de nivelar el compromiso, obteniendo como recompensa el empate a penas comenzando la segunda parte, cortesía de Jorge de Frutos, quien aprovechó un pase atrasado de Isi Palazuelos para definir de zurda y superar a Thibaut Courtois, devolviendo esas sensaciones de duda a toda la atmósfera del Bernabéu.

Courtois, el salvador merengue

Si de por sí la situación ya era complicada tras el empate, un nuevo susto volvía a poner los pelos de punta a todo el escenario madridista.

En una descolgada después de un tiro de esquina poco efectivo del Madrid, Andrei Ratiu tomó el esférico desde propio campo y se fue solo en un mano a mano que terminó por desaprovechar frente a un Thibaut Courtois que se hizo gigante en el área, evitando lo que pudo haber sido el principio de otra catástrofe.

El barco sigue a flote

Con más corazón e impulso que fútbol, el Madrid anduvo incesante en su búsqueda por el gol que les diera el triunfo, pero el tiempo seguía transcurriendo hasta llegar al tiempo de reposición.

No obstante, en una jugada dentro área del Rayo, Brahim recibe una patada en el estómago del defensor Nobel Mendy, ganando una oportunidad de oro desde el manchón penal para conseguir el triunfo in extremis.

Kylian Mbappé fue el encargado de cobrar la pena máxima y como debe ser, el francés no falló y anotó el penal que le otorgó la victoria al conjunto de Álvaro Arbeloa en el último suspiro del partido.

Los merengues lograron dar vuelta a la página tras lo sucedido en Lisboa después de obtener un resultado a favor muy importante en casa que le da un golpe moral positivo al plantel dirigido por Arbeloa, ahora su siguiente objetivo se centra en Mestalla donde enfrentarán a un Valencia en un duelo de alto impacto tomando en cuenta los últimos acontecimientos cuando el Madrid ha jugado en casa del equipo Ché

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